Ciclos Combinados

Ciclos Combinados en el mundo

En el siguiente mapa podrá consultar las centrales térmicas de ciclo combinado instaladas en todo el mundo.

 

En la siguiente página Web podrá consultar información sobre las plantas de ciclo combinado instaladas en todo el mundo y acceder a una completa descripción y a fotografías de cada una de las centrales: http://www.industcards.com/ppworld.htm

El impulso de esta tecnología de cogeneración se inició en 1995 y ha experimentado un importante crecimiento a lo largo de estos últimos años.

En el año 2001 (último dato disponible), la potencia instalada de ciclos combinados en la Unión Europea ascendía a 53.011 MW (un 8,8% más que en el año 2000). En dicho año, los ciclos combinados representaban el 7,9% de la capacidad total de generación eléctrica de la UE-25.

En los últimos años, la Unión Europea está dando un impulso a políticas de protección del medio ambiente, desarrollo sostenible y ahorro energético. En este marco, se están aprobando directivas de fomento de las energías renovables, de apoyo a la cogeneración y directivas que afectan a grandes instalaciones de combustión, limitando las emisiones de gases y partículas.


Entre ellas, destaca la Directiva 2004/8/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de febrero de 2004, relativa al fomento de la cogeneración, que se propone "facilitar la instalación y la puesta en marcha de centrales eléctricas de cogeneración (una técnica que permite producir en un único proceso calor y electricidad) con el fin de economizar energía y luchar contra el cambio climático".


Según señala la Directiva, la cogeneración ahorra energía y mejora la seguridad del abastecimiento. En los Estados miembros no se ha explorado todo el potencial de cogeneración. Además, la cogeneración:

  • disminuye las pérdidas de la red eléctrica, ya que las centrales de cogeneración suelen situarse más cerca del lugar de consumo;
  • aumenta la competencia entre los productores;
  • permite crear nuevas empresas;
  • se adapta bien a las zonas aisladas o ultraperiféricas.

La producción de electricidad por cogeneración representó el 11 % de la producción total de electricidad de la UE en 1998. Si la parte de la producción de electricidad correspondiente a la cogeneración aumentara hasta alcanzar el 18 %, el ahorro de energía podría ser del orden del 3 al 4 % del consumo bruto total de la UE.


Con posterioridad, se publicó el Libro Verde de la Comisión, de 22 de junio de 2005, «Sobre la eficiencia energética; cómo hacer más con menos», en el que, entre otras conclusiones, se señala:


Con este Libro Verde, la Comisión desea reactivar la actividad de la Unión Europea (UE) en materia de ahorro energético. La Comisión invita a las autoridades públicas a responsabilizar al conjunto de los ciudadanos y las empresas recompensando los comportamientos de ahorro. La eficiencia energética es un importante reto, sobre todo dada la amenaza que la actual evolución del consumo de energía supone para el medio ambiente y el crecimiento económico de la UE. Deben realizarse esfuerzos sobre todo en los sectores del transporte, la producción de energía y los edificios.


Razones para ahorrar energía


La UE depende de las importaciones de energía en un 50 % de su consumo actual, cifra que podría pasar al 70 % de aquí al 2030. A esta fuerte dependencia se añaden el agotamiento previsto de las fuentes de energía tradicionales y el insuficiente desarrollo de las fuentes renovables. Juntos, constituyen tres factores que exigen un control de la demanda energética para consumir mejor con menos.


En el Libro Verde, la Comisión señala que la UE puede reducir su consumo energético un 20 % de aquí al 2020, lo que liberaría una suma de 60 000 millones de euros anuales para otras inversiones. Este nivel de ahorro tendría un impacto positivo doble para los ciudadanos de la UE. Por una parte, reforzaría la competitividad de la industria europea en el marco de la estrategia de Lisboa y supondría la creación de un millón de puestos de trabajo en los sectores interesados (gestión del transporte, tecnologías a alta eficiencia energética, etc.). Y por otra, un ahorro del 20 % de la energía permitiría a la UE cumplir sus compromisos de Kioto, reduciendo las emisiones de CO2 para preservar un medio ambiente sano para los ciudadanos de hoy y mañana.


Sobre la tecnología de los ciclos combinados se recoge:

La apertura de los mercados ha tenido efectos positivos en la eficiencia energética. La presión competitiva ha llevado a las compañías de electricidad a producir de manera más eficaz, en particular, mediante inversiones tecnológicas (p.ej.: las centrales de ciclo combinado).

Con pérdidas medias de energía en la producción de electricidad del orden de un 66%, este sector dispone de un gran potencial. Utilizando la tecnología estándar sólo entre el 25% y el 60% de los combustibles utilizados se convierte en electricidad. Las centrales de ciclo combinado figuran actualmente entre las instalaciones más eficientes comparadas con las viejas centrales térmicas de combustible sólido, algunas de la cuales se pusieron en servicio en los años 50.

La liberalización de los mercados y la implantación de normas de emisión estrictas han supuesto un ahorro de combustible considerable para el sector europeo de la generación de electricidad. Muchas antiguas centrales ineficientes y superfluas se han retirado del mercado y en la mayoría de los casos han tomado el relevo las tecnologías de ciclo combinado, que son mucho más eficientes, pues se sitúan en rendimientos entre el 50% y el 60%.

En relación con la preparación del Plan de Acción sobre la Eficiencia Energética para 2006, habrá que dedicar especial atención a algunas cuestiones importantes, por ejemplo:

  • Asegurar que sólo se utilice en Europa la tecnología más eficiente de producción de electricidad (ciclo combinado): La tecnología más eficiente actualmente disponible da un rendimiento cercano al 60% y está fabricada principalmente por empresas europeas; sin embargo, los competidores de otras zonas del mundo ofrecen también una tecnología de ciclo combinado, con costes de inversión iniciales menos elevados, pero con una eficiencia energética muy inferior, que alcanza solamente el 40%. Así pues, es necesario reflexionar sobre las medidas que podrían tomarse para garantizar que la producción de electricidad en la UE mantiene un alto nivel de eficiencia.

Comparación estructura energética

 

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